Y si… fui a llevar al hospital los juguetes que compre para mis hermosos y amados niños de cancerología.
Cuando llegue al hospital, trate de que no me vieran, no por mala onda, sino porque como ya muchos saben, no me encuentro muy bien, sabia que si me miraban me llamarían y yo no podría resistir ir con ellos, pero segura estaba que, con ese cariño que les brota, con esas hermosas sonrisas y las fuertes lecciones de vida que me dan cada que los veo, sabia que esa fuga de mis lagrimales de nuevo me delataría. Caminaba por uno de los pasillos, justo el que esta a un costado del jardín, y ahí estaban mis chiquillos… dos de ellas corrieron hacia el ventanal y decían “aquí esta marilu!”… así que entre a saludarlos, a repartir abrazos y sobretodo, a jugar con ellos un rato, obvio que vieron los juguetes y aproveché para repartirlos. La mayoría estaba jugando en el jardín y fue tan hermoso verlos!!!! Mis otros niños, que son mis niños especiales, estaban en cama… muchos sonreían, a un a pesar de tener oxigeno, suero, sondas, o de estar recibiendo el tratamiento de quimioterapia o incluso, descansando después de la serie diaria de radiación. Aun a pesar de todo, de lo duro que es para ellos esta enfermedad, ellos me sonreían.
Una de mis niñas, de las que después de estar muy delicada de salud ahora ha mejorado infinitamente al grado en que incluso su pelo comenzó a crecer… estaba con un grupo de amiguitas, las cuales son niñas que no me conocían… y cuando me vio salir nuevamente hacia el jardín, les advirtió a sus amigas “a marilu no le gusta que usemos el gorro”, camino hacia mi, se quito su gorrito y alzo sus brazos, yo me agache y entonces me dio el mas grande y hermoso de los abrazos!!!!
Cuando ella se ha separado de mi, sonrió… y me dijo emocionada… tu corazón hace tu tu tu!… yo le comente que hacia así porque estaba contenta… ambas nos reímos… y comenzó a cantar… “el corazón de marilu hace tu tu tu!”
A partir de ese día, me basta recordar ese momento, ese cariño tan sincero y todo lo que mis niños me han dado, para sacar fuerzas y luchar contra toda esa falsedad, desilusión, decepción y tristeza que la gente “sana” logro inyectar hasta el fondo de mi corazón y que tanto daño y dolor me causa…
Hoy, como todos los dias y en ocasiones, mas de una vez al día, ocurrió algo que me hizo remontar a uno de mis muchos recuerdos… me dolió… y cuando he sentido que mis ojos se llenaban de lagrimas, recordé toda esa alegría de mi niña cantando… y cante para mi “el corazón de marilu, hace tu tu tu!” y la verdad es, que por mas tristeza que sentia, no pude evitar sonreir.